La mayoría de la gente piensa que ahorrar es una decisión que toman después de recibir el pago. Recibes un cheque, pagas las cuentas y lo que queda va a un frasco. En economía, esa cantidad sobrante no es sólo ruido aleatorio. Es parte de una métrica más amplia llamada propensión a ahorrar. Este concepto mide exactamente qué parte de su ingreso total (o un aumento en el ingreso) decide conservar en lugar de gastar en bienes y servicios.

Si desea tomar mejores decisiones financieras, debe mirar más allá de su saldo bancario y observar sus índices. Las matemáticas aquí son simples pero reveladoras.

Las dos formas de medir los hábitos de ahorro

Los economistas dividen este concepto en dos categorías distintas. No son lo mismo. Confundirlos conduce a un mal presupuesto.

La primera es la propensión promedio a ahorrar (APS). Esta es la relación entre el ahorro total y el ingreso total. Te indica qué porcentaje de todo lo que ganas se queda en tu bolsillo. Si gana $50 000 al año y ahorra $5 000, su APS es 0,10. Está ahorrando el diez por ciento de sus ganancias totales.

La segunda es la propensión marginal a ahorrar (MPS). Esto analiza el cambio. Mide la relación entre un cambio en el ahorro y un cambio en el ingreso. Esto suele ser más útil para predecir el comportamiento. Si obtiene un aumento de $1000 y pone $200 de ese aumento específico en ahorros, su MPS es 0,20. Está ahorrando el veinte por ciento de cada dólar nuevo.

Por qué las matemáticas siempre suman uno

Aquí está el truco. La suma de la propensión a consumir y la propensión a ahorrar siempre es igual a uno. Esto no es una sugerencia. Es una restricción matemática.

Cada dólar que ganes tiene dos destinos posibles. O lo gastas. O lo guardas. No existe una tercera opción en este modelo básico. Si su propensión a consumir aumenta, su propensión a ahorrar debe disminuir. La misma lógica se aplica a los cambios marginales. Si decide gastar un dólar extra, no podrá ahorrar ese dólar extra.

Esta relación se mantiene porque el ingreso es finito. No puedes consumir y ahorrar más de lo que tienes.

Qué significa esto para su dinero

Conocer estas definiciones le ayudará a realizar un seguimiento de su salud financiera sin atascarse en objetivos vagos. “Ahorrar más” es un mal objetivo. “Aumentar su propensión marginal a ahorrar” es un objetivo mensurable.

Cuando aumentan sus ingresos, ¿aumentan proporcionalmente sus ahorros? Si su MPS es alto, está generando riqueza de manera eficiente. Si es bajo, estás inflando tu estilo de vida. La mayoría de las personas descubren que su APS disminuye a medida que ganan más. Gastan más en todo. Pero la decisión marginal –la elección con el dinero nuevo – es donde reside la disciplina.

Realice un seguimiento del cambio. Mira la proporción.