El segundo mandato de Donald Trump comenzó con un entorno de mercado volátil a principios de 2025, marcado por caídas iniciales debido a políticas arancelarias agresivas, seguidas de un repunte a medida que esas políticas se redujeron. De cara a 2026, tres áreas clave (la política de la Reserva Federal, las intervenciones geopolíticas y los aranceles comerciales) influirán significativamente en el desempeño del mercado de valores.
Política de la Reserva Federal y presión política
Trump ha presionado constantemente a la Reserva Federal para que baje las tasas de interés, criticando abiertamente la aparente renuencia del presidente Jerome Powell a hacerlo. La situación se intensificó cuando el Departamento de Justicia inició una investigación criminal sobre Powell, aparentemente por un proyecto de renovación de 2.500 millones de dólares en la sede de la Reserva Federal. Si bien algunos sospechan que esta medida tiene como objetivo reemplazar a Powell con un presidente más dócil, la reacción del mercado ha sido silenciosa, probablemente debido al resultado incierto de la investigación. La tensión actual entre la administración y el banco central crea volatilidad, ya que los inversores siguen siendo sensibles a cualquier cambio en la política monetaria.
Riesgo geopolítico: Venezuela y más allá
La política exterior intervencionista de la administración Trump, ejemplificada por la invasión militar de Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, ha impulsado sorprendentemente los mercados bursátiles. La intención declarada de tomar el control de las reservas de petróleo de Venezuela, junto con la presión sobre las empresas energéticas estadounidenses (Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips) para que inviertan fuertemente en la reconstrucción de la infraestructura del país, impulsaron ganancias en los sectores de energía, defensa e inteligencia artificial.
Sin embargo, expertos como Scott Galloway advierten que la capacidad de producción de petróleo de Venezuela está severamente limitada debido al colapso de la infraestructura y al crudo pesado que requiere una refinación extensa. La “Doctrina Donroe” –la visión de Trump de una mayor influencia estadounidense– plantea más preguntas, con indicios de posibles acciones que involucran a Groenlandia y Colombia. Estos riesgos geopolíticos, aunque inicialmente los mercados los ignoran, podrían escalar rápidamente.
Guerras comerciales e incertidumbre arancelaria
Los aranceles siguen siendo un componente central de la estrategia económica de Trump, destinada a reequilibrar el comercio e incentivar la manufactura nacional. Los anuncios arancelarios iniciales contra los principales socios comerciales (China, Canadá, México) desencadenaron ventas masivas en el mercado en abril de 2025, que solo se revirtieron cuando Trump suavizó algunas amenazas. El impacto total de estos aranceles aún se está manifestando. Las empresas aceleraron los envíos para evitar mayores costos, pero este colchón se está desvaneciendo.
El destino final de los aranceles depende de un fallo pendiente de la Corte Suprema sobre la autoridad de Trump para imponerlos. Esta batalla legal añade una incertidumbre significativa. Los inversores deben prepararse para posibles perturbaciones a medida que comiencen a materializarse todos los efectos de los cambios en las importaciones y exportaciones.
En conclusión, el segundo mandato de Trump probablemente seguirá generando condiciones impredecibles en el mercado de valores. La combinación de presión política sobre la Reserva Federal, una política exterior agresiva y una dinámica comercial cambiante crea un entorno de alto riesgo y alta recompensa donde los cambios de políticas y los acontecimientos geopolíticos dictarán el desempeño del mercado. Los inversores deberían priorizar la adaptabilidad y permanecer atentos a la interacción entre estas fuerzas.




















