Más de la mitad de los adolescentes estadounidenses utilizan actualmente herramientas de inteligencia artificial (IA), incluidos chatbots como ChatGPT y Copilot, para ayudarles con sus tareas escolares. Esto representa un aumento significativo y rápido en la adopción, lo que plantea interrogantes sobre la relación cambiante entre los estudiantes y la tecnología en la educación.
Crecimiento rápido en el uso de IA
Según un nuevo estudio del Pew Research Center, el 54 % de los adolescentes de 13 a 17 años han utilizado herramientas de inteligencia artificial para tareas académicas. Estas tareas incluyen investigación, resolución de problemas (como matemáticas) y ayuda con tareas generales.
Esta tendencia se está acelerando rápidamente. Un estudio anterior de Pew en 2024 encontró que el 26% de los adolescentes usaba ChatGPT específicamente para el trabajo escolar, una duplicación con respecto a solo un año antes, cuando solo el 13% informó usarlo en 2023. Los nuevos datos sugieren que más allá de ChatGPT, otras plataformas de inteligencia artificial también están ganando terreno entre los estudiantes.
Niveles variables de dependencia
La dependencia de la IA varía considerablemente entre los adolescentes. El 44% usa IA para “algo” o “un poco” de su trabajo escolar, mientras que un 10% más dedicado depende de chatbots para “todas” o “la mayoría” de sus tareas académicas. El estudio, realizado con 1,458 adolescentes y sus padres, destaca que la IA no es una solución uniforme, sino que está integrada en los flujos de trabajo de los estudiantes en diferentes grados.
Por qué esto es importante
El uso cada vez mayor de la IA por parte de los estudiantes es un avance fundamental. Indica un cambio en la forma en que los jóvenes abordan la educación, lo que podría remodelar los hábitos de aprendizaje y la integridad académica. La facilidad con la que los estudiantes pueden acceder a la asistencia de la IA plantea dudas sobre la efectividad de los métodos de evaluación tradicionales y el impacto a largo plazo en las habilidades de pensamiento crítico. Si bien la IA puede ser una herramienta poderosa para el aprendizaje, los educadores y los formuladores de políticas deben abordar sus implicaciones de manera proactiva para garantizar resultados educativos equitativos y significativos.
La tendencia sugiere que la IA seguirá desempeñando un papel más importante en la educación, lo que requerirá un debate más amplio sobre la integración y adaptación responsables dentro del proceso de aprendizaje.
