El esquí es un deporte apasionante, pero conlleva riesgos. Si bien los cascos no son un requisito universal, muchos centros turísticos y clases sí los exigen para los esquiadores más jóvenes, y por una buena razón. Los cascos modernos no son los cascos voluminosos e incómodos del pasado; Son de alta tecnología, elegantes y pueden reducir significativamente el riesgo de lesiones.
Por qué son importantes los cascos
Los accidentes ocurren. Ya sean obstáculos ocultos, zonas heladas o esquiadores descuidados, un casco puede protegerlo de lesiones graves en la cabeza. Incluso los esquiadores experimentados se benefician al usar uno. El riesgo de colisión es real y un casco puede marcar la diferencia entre un golpe menor y un trauma que cambie la vida.
Tecnología MIPS: una capa extra de protección
Muchos cascos modernos cuentan con MIPS (Sistema de protección contra impactos multidireccional). Esta tecnología imita el mecanismo de protección natural del cerebro al permitir que la cabeza se mueva ligeramente dentro del casco durante los impactos en ángulo. Una capa de baja fricción debajo del acolchado permite que la cabeza se desplace entre 10 y 15 milímetros, lo que reduce las fuerzas de rotación que pueden provocar conmociones cerebrales. MIPS agrega entre $20 y $40 al precio, pero muchos esquiadores consideran que la tranquilidad adicional vale la pena.
Certificaciones de seguridad: qué buscar
No comprometa la seguridad. Elija cascos que cumplan con estándares como ASTM F2040, CE EN 1077 o Snell RS-98. Estas certificaciones garantizan que el casco haya superado rigurosas pruebas de impacto y penetración. Evite el uso de cascos que no sean específicos para esquiar, como patinetas o cascos para ciclistas, a menos que confirme que cumplen con los mismos estándares.
El ajuste es clave: gafas, ventilación y comodidad
Un casco que no le queda bien puede arruinarle el día. La compatibilidad de las gafas es crucial: las gafas de gran tamaño pueden presionar las sienes, mientras que los espacios entre el casco y las gafas dejan entrar aire helado. Las marcas de casco y gafas a juego (Smith, Sweet Protection, Anon) a menudo garantizan un ajuste perfecto.
La ventilación es otro factor vital. Los cascos con ventilación ajustable evitan el sobrecalentamiento y reducen el empañamiento al hacer circular aire frío alrededor de las gafas. Si tienes calor, prioriza la ventilación.
Funciones adicionales: audio y hebillas
Algunos cascos tienen capacidad para auriculares para los amantes de la música. Tenga en cuenta que escuchar música puede reducir la conciencia situacional. Para mayor comodidad, las hebillas magnéticas Fidlock cambian las reglas del juego: especialmente cuando se usan guantes.
Los forros extraíbles son estándar en los cascos de calidad y se pueden lavar para evitar la acumulación de olores.
Encontrar el tamaño correcto: una guía rápida
El tamaño adecuado es esencial. Mida la circunferencia de su cabeza 1 pulgada por encima de las cejas y las orejas. La mayoría de los cascos están dimensionados en centímetros:
- 55-58 cm = Mediano
- 59-62cm = Grande
Pruébelo siempre antes de comprarlo. Un ajuste perfecto significa que el casco no debe moverse independientemente de su cabeza. Si tiembla cuando mueves la cabeza, es demasiado grande. No compre un casco “para crecer”: un casco de gran tamaño no es seguro.
Esquiar es una maravilla, pero la seguridad es lo primero. Un casco certificado y bien ajustado no es negociable para quienes quieran disfrutar de las pistas con confianza.




















