Mantener limpia una Keurig u otra máquina de café en cápsulas es esencial tanto para el sabor como para la longevidad. El uso frecuente genera acumulación de minerales, residuos y sabores rancios que pueden degradar el café y acortar la vida útil de su electrodoméstico. Si bien la limpieza puede parecer desalentadora, una rutina constante la hace sencilla.

Mantenimiento diario: limpieza rápida y sencilla

El paso más sencillo es el mantenimiento diario. Limpia el exterior con un paño húmedo. Retire los posos de café sueltos del soporte de la K-Cup con un cepillo o una aspiradora (tenga cuidado cerca de la aguja, ya que está afilada). Algunas máquinas incluyen herramientas de limpieza específicas; un clip puede sustituirlo si es necesario. Retire y lave a mano la bandeja de goteo y el depósito de agua con agua tibia y jabón; evite el exceso de jabón para evitar residuos. Si su máquina tiene jarra, lávela a mano o en el lavavajillas si es apta para lavavajillas. Reemplace el agua del depósito con frecuencia, especialmente si está estancada. Reemplace los filtros de agua cada dos o tres meses, siguiendo los recordatorios de mantenimiento, si corresponde.

Usar una cápsula de enjuague Keurig o ejecutar un ciclo de agua caliente periódicamente ayuda a eliminar los aceites y sabores persistentes, especialmente después de preparar cápsulas con sabores.

Limpieza y descalcificación más profundas: prevención de problemas a largo plazo

Con el tiempo, se acumulan depósitos minerales, especialmente en zonas de agua dura. Es fundamental realizar una limpieza más profunda cada tres a seis meses. Puedes descalcificar usando una mezcla 50/50 de vinagre blanco y agua ejecutando ciclos de preparación grandes hasta que el depósito se vacíe. Deje que la solución se remoje durante 20 a 30 minutos para lograr una eficacia óptima antes de enjuagar bien con agua limpia hasta que se disipe el olor a vinagre. Alternativamente, utilice una solución descalcificadora específica según las instrucciones.

La descalcificación regular no solo extiende la vida útil de su máquina, sino que también garantiza un café con buen sabor constante. Los fabricantes a menudo recomiendan agua filtrada o destilada para minimizar la acumulación, pero el agua del grifo es aceptable con una limpieza más frecuente.

Si sigue estos sencillos pasos, podrá mantener su Keurig funcionando al máximo durante muchos años.