El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) advierte sobre los peligros del “doxing” (la divulgación pública de información personal) pero sus propios empleados comparten rutinariamente detalles en línea, haciéndolos fácilmente detectables. Un wiki de colaboración colectiva, ICE List, cataloga al personal del DHS, pero depende en gran medida de datos disponibles públicamente que publican los propios agentes. Esto crea una paradoja en la que la agencia condena y facilita simultáneamente la exposición que teme.
La ironía de la autoexposición
Los funcionarios del DHS han afirmado un aumento del 1.000% en las amenazas contra agentes y sus familias debido al doxing, e incluso han procesado a personas por revelar identidades. Sin embargo, un análisis de WIRED muestra que los agentes de ICE, como muchos profesionales, comparten abiertamente detalles de su carrera en plataformas como LinkedIn. Publican actualizaciones, reaccionan ante contenido motivador e incluso señalan que están “#abiertos al trabajo”, todo mientras el DHS trata esta información como si se hubiera obtenido ilegalmente.
La propia wiki de ICE List ni siquiera se involucra en una extracción agresiva de datos; se basa en fuentes como OpenPayrolls (una base de datos de salarios de empleados públicos) y SignalHire (un corredor de datos), que compilan y venden legalmente esta información.
La contradicción en la política
La postura de la agencia es particularmente extraña dado que los registros de los tribunales federales, los comunicados de prensa del ICE e incluso los documentos internos de la CBP reconocen el riesgo de exposición. Algunos funcionarios incluso, sin darse cuenta, han ayudado a identificar a los agentes en declaraciones públicas, como en el caso de Jonathan Ross, quien disparó y mató a Renee Nicole Good en Minneapolis. El gobierno federal ha utilizado estas afirmaciones como justificación para permitir que los agentes usen máscaras en público, pero los mismos agentes comparten voluntariamente detalles sobre sus funciones en línea.
“Si esto fuera doxing, entonces nos doxearíamos a nosotros mismos simplemente estando presentes en entornos en línea”, dice Dominick Skinner, propietario de ICE List, destacando lo absurdo de la situación.
Por qué esto es importante
La discrepancia entre la retórica del DHS y el comportamiento de los agentes plantea dudas sobre los motivos de la agencia. ¿Están realmente preocupados por la seguridad de los agentes o están aprovechando la amenaza del doxing para justificar medidas de vigilancia y control más amplias? El hecho de que los agentes publiquen voluntariamente los detalles de su empleo sugiere una falta de conciencia o de voluntad de aceptar los riesgos asociados.
En última instancia, los mensajes del DHS crean un clima de miedo al tiempo que ignoran la realidad de que gran parte de esta información ya está disponible gratuitamente. Esta desconexión socava la credibilidad de la agencia y plantea preocupaciones legítimas sobre cómo prioriza la aplicación de la ley sobre la seguridad real.



















