Las empresas públicas no son un concepto moderno de emprendimiento. Es una organización empresarial de propiedad total o parcial del Estado. Los servicios públicos son administrados por instituciones públicas. Estas entidades existen por una razón. Pueden pasar a ser de propiedad pública porque la sociedad cree que los servicios son necesarios y deberían ser un monopolio gubernamental.
Pensemos en las utilidades. Gas, electricidad, gas, comunicaciones y algunas opciones de transporte. Estos son ejemplos típicos.
La lógica varía según la región. En países como Europa, las empresas públicas suelen prestar estos servicios. Estados Unidos ha elegido un camino diferente. Las empresas privadas suelen ofrecer este tipo de servicios. Lo hacen basándose en leyes estrictas. Esta distinción es importante tanto para los inversores como para los responsables de las políticas. Determina la competencia del mercado y los precios al consumidor.
¿Por qué el gobierno es propietario de empresas?
La ideología impulsa algunas nacionalizaciones. Lo mismo se aplica a las cuestiones estratégicas.
En algunos países, industrias como los ferrocarriles, la minería del carbón, el acero, la banca y los seguros están integradas en el sector público. La razón es ideológica. En algunos casos, la producción de armas y aviones se integró al sector público por razones estratégicas. Aquí, la seguridad nacional está por delante de la eficiencia del mercado.
Los países comunistas operan de manera diferente. La mayor parte de la producción, el comercio y la financiación pertenecen al Estado. Los países recién independizados y en desarrollo suelen tener sectores de empresas públicas muy grandes. Utilizan la propiedad estatal para establecer infraestructura o controlar recursos críticos.
El modelo dominante en Europa es la economía mixta. Las empresas públicas y privadas operan juntas. La historia de esta mezcla es compleja. Refleja un cambio en los vientos políticos.
El modelo británico: nacionalización y privatización
El Reino Unido ofrece un claro estudio de caso de la evolución de la propiedad estatal. A principios del siglo XX, el sector público era propietario de los correos, las obras públicas, el armamento y el puerto de Londres. Posteriormente se fueron añadiendo al conjunto diversos medios de transporte público. El papel del Estado se ha ampliado significativamente.
En los años 1946-1950, el gobierno del Partido Laborista implementó un extenso programa de nacionalización. Esto incluye la minería del carbón. Acero. industria del gas natural. ferrocarriles. y transporte por carretera de larga distancia. El país se convirtió en un centro financiero.
La situación cambió con la llegada de la Primera Ministra Margaret Thatcher. Su gobierno conservador (1979-90) cambió de rumbo. Se privatizaron muchas empresas públicas. Los activos se transfieren de manos públicas a inversores privados. El objetivo del cambio es aumentar la eficiencia y reducir la deuda pública.
Francia siguió el mismo camino. Después de la guerra, el gobierno francés implementó un extenso programa de nacionalización. Estos incluyen bancos, compañías de seguros, instituciones financieras y empresas manufactureras. Desde entonces, muchos de ellos han sido privatizados. El péndulo oscila hacia adelante y hacia atrás.
excepción de EE. UU.
Hay muy pocas empresas públicas en los Estados Unidos. Tenga cuidado con las excepciones.
La Autoridad del Valle de Tennessee (TVA) es uno de los ejemplos de este tipo de iniciativas en el mundo. Fundada en 1933, sigue siendo un raro ejemplo de infraestructura pública nacional importante en los Estados Unidos.
En 1970, el Sistema Postal de los Estados Unidos se convirtió en una corporación nacional. Antes era un departamento del poder ejecutivo. Este cambio aumenta la flexibilidad operativa al tiempo que mantiene la propiedad pública.
¿Por qué Estados Unidos es diferente de Europa? Culturalmente, se favorece fuertemente el emprendimiento privado. El marco regulatorio permite a las empresas privadas proporcionar servicios esenciales. El país hace las reglas. Normalmente no estamos abiertos al público.
Estructura y autonomía de la organización
Las empresas públicas están diseñadas para operar en aras del interés público. Este objetivo crea tensión.
¿Cómo conciliar un control político estrecho y una autonomía de gestión total? Este es un problema organizacional y empresarial continuo.
En Gran Bretaña, la forma corporación pública se utiliza ampliamente. Otros países siguieron su ejemplo. Sus poderes están definidos por leyes especiales del parlamento. Se establecerá una estructura administrativa. Aclarar las relaciones con las agencias gubernamentales. La empresa tiene la condición de persona jurídica.
Sus requisitos de capital los cumple el Ministerio de Finanzas. Sin embargo, debe cubrir los gastos recurrentes mediante actividades comerciales normales. Los empleados no son funcionarios públicos. La alta dirección suele ser nombrada por el ministro responsable.
Otra forma común de organización es la empresa de propiedad estatal. Es una sociedad anónima ordinaria cuyas acciones son propiedad total o parcial del Estado. Esta estructura permite cierta flexibilidad del mercado manteniendo al mismo tiempo el control estatal.
Lucha por la eficiencia
Las empresas públicas suelen tener la intención de generar beneficios durante un largo período de tiempo. La realidad a menudo complica este objetivo.
La política de precios puede estar sujeta a restricciones políticas. Estas restricciones entran en conflicto con la sostenibilidad económica. También pueden recibir subsidios implícitos por motivos sociales. Pueden disfrutar de una protección adicional que sus competidores no ofrecen.
Estos factores distorsionan las operaciones comerciales normales. A menudo provocan confusión en la gestión. Los gerentes se esfuerzan por equilibrar las tareas sociales y los objetivos financieros.
Como resultado de estos aspectos sin fines de lucro, las empresas públicas pueden parecer muy ineficientes. Los fondos públicos pueden agotarse durante condiciones comerciales difíciles. Los críticos argumentan que las empresas privadas son inherentemente más eficientes. Los defensores argumentan que los objetivos sociales justifican los costos.
Medir la eficiencia de las empresas públicas no es una tarea fácil.
Al producir un producto vendible, como el carbón o el acero, su desempeño puede evaluarse utilizando criterios normales de ganancias comerciales. La competencia ofrece estándares claros.
Los economistas han propuesto conceptos como el análisis de costo-beneficio como herramientas de medición del desempeño para las empresas de servicios públicos que disfrutan de un poder de monopolio. El beneficio no es la única métrica. El valor social es importante.
En los últimos años, muchas empresas estatales de los países desarrollados han recibido objetivos financieros. Estos objetivos tienen en cuenta la responsabilidad social y corporativa. El objetivo es cerrar la brecha entre los servicios públicos y la eficiencia privada.
La conversación continúa. ¿Es la propiedad estatal una carga o una necesidad? La respuesta depende de lo que sea más importante para ti. Selección de servicios. Precio asequible. eficiencia. innovación.
No puedes tenerlo todo. Las opciones siguen ahí.
